NULIDAD ECLESIASTICA ¿DE MUTUO ACUERDO?

marzo 23, 2020 nulidad, spot

Reconozco que el título es intencionadamente ambiguo.  El matrimonio canónico es un sacramento y, como tal, se caracteriza por ser único e indisoluble.  Es decir, una vez celebrado, los esposos no pueden romper el vínculo (a diferencia de lo que ocurre con el matrimonio civil, en el que la mera voluntad de las partes o de una sola de ellas puede instar su disolución) salvo que concurra una causa de nulidad y como tal sea estimada por el Tribunal Eclesiástico.

Entonces, se preguntará el lector, ¿no existe un proceso en el que los cónyuges puedan solicitar de mutuo acuerdo la nulidad matrimonial? La respuesta es sencilla y tajante: sí, existe (pero que exista no significa que baste la solicitud por ambos esposos de la nulidad eclesiástica para que esta sea decretada).

En 2015, Su Santidad el papa Francisco emitió una Carta Apostólica con forma de Motu Proprio titulada  ‘Mitis Iudex Dominus Iesus’ por medio de la cual introdujo modificaciones en el Código de Derecho Canónico de 1983 en materia de nulidad matrimonial.

Una de las más importantes, por novedosas, fue la de la introducción en el cánon 1683 del denominado ‘proceso más breve ante el Obispo’ un nuevo proceso de nulidad matrimonial en el que los tiempos y trámites procesales eran más breves y en el que correspondía al Obispo el conocimiento de la causa y el dictado de la sentencia.

Los requisitos del procedimiento más breve (piu breve o brevior, si nos referimos al mismo en italiano o en latín) son dos: que la demanda sea presentada por ambos esposos (o cuando menos por uno, pero con el consentimiento del otro) y que junto a la demanda se aporten pruebas que permitan, de antemano, poner de manifiesto la existencia de la causa de nulidad que se invoque (partiendo para ello de la existencia de hechos que sean indiciariamente exponentes de la existencia de causa de nulidad.

Admitida a trámite la demanda, el Obispo nombrará un instructor y un asesor  citando a las partes, en el plazo de quince días a una sesión en la que habrán de practicarse las pruebas. Tras esta sesión, el Defensor del Vínculo y las defensas de las partes formularan sus observaciones, procediendo el Obispo a dictar sentencia.

 

juan vives
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Aproximaciones. Comentarios y opiniones sobre cuestiones relacionadas con el Derecho de familia y el Derecho en general. Son meras expresiones de la opinión de su autor. Nunca consejos jurídicos, pues sólo se puede asesorar jurídicamente tras estudiar cada concreto supuesto.

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