Mitos y leyendas sobre la nulidad eclesiástica

marzo 26, 2020 nulidad, spot

El de los Tribunales de Justicia  y los distintos profesionales que tienen relación  con éstos, es un ámbito que se presta especialmente a la propagación de leyendas, ideas preconcebidas, chascarrillos o refranes. 

Los Tribunales eclesiásticos tampoco son ajenos a estas leyendas, especialmente en materia de nulidad matrimonial.  Una de las más extendidas es la de que la nulidad eclesiástica es un procedimiento judicial caro, muy caro, sólo al alcance de muy pocas personas.  Nada más lejos de la realidad.  Tras esta leyenda subyace un prejuicio clasista que pretende vincular la justicia eclesiástica con la posesión de un determinado estatus social, un prejuicio completamente alejado de la realidad. 

Lo cierto es que el proceso de nulidad matrimonial es perfectamente asequible para todos los católicos canónicamente casados.  Los Tribunales tienen establecidos los importes que el litigante ha de satisfacer (el importe del poder notarial, la tasa del Tribunal, los honorarios de los peritos, los honorarios de los abogados y los procuradores…) importes esencialmente asequibles para cualquier economía media.   En el caso de que no disponga de medios suficientes para costear su defensa, el Tribunal designará abogado  de oficio, de entre aquellos que forman parte del elenco del mismo, eximiéndole del pago de las tasas y de los honorarios.

Otra de las leyendas largamente extendidas es que la nulidad matrimonial sólo la obtienen los famosos o las personas socialmente relevantes.  Tras esta leyenda se encuentra el hecho de que, como es obvio, los procesos de nulidad matrimonial que más difusión alcanzan son aquellos en los que las partes son famosos.  La prensa del corazón se encarga de difundirlos y los consumidores de este tipo de prensa siguen sus vicisitudes.

Sin embargo, la realidad es muy distinta.  Los Tribunales eclesiásticos dictan sentencias estimatorias en todos aquellos supuestos en los que concurre y se prueba la concurrencia de una causa de nulidad  de las que el Código de Derecho Canónico regula y, ello, con independencia de quienes sean las partes en el litigio, circunstancia esta irrelevante para el Tribunal.

Por tanto no debe rechazarse de entrada y por ninguno de los motivos indicados, la posibilidad de solicitar la nulidad matrimonial del matrimonio canónico ante los Tribunales eclesiásticos, siendo absolutamente recomendable consultar a un abogado especializado antes de tomar cualquier decisión.

juan vives
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Aproximaciones. Comentarios y opiniones sobre cuestiones relacionadas con el Derecho de familia y el Derecho en general. Son meras expresiones de la opinión de su autor. Nunca consejos jurídicos, pues sólo se puede asesorar jurídicamente tras estudiar cada concreto supuesto.

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