Medidas y convenios

abril 13, 2020 divorcio, spot
‘HABLEN PAPELES Y CALLEN BARBAS’ (popular)

Aunque la ruptura matrimonial o de la pareja se produzca de mutuo acuerdo y no haya discrepancias aparentes en materia de custodia, visitas, pensiones… es muy importante documentar cuanto antes el régimen convenio.

Afortunadamente un gran número de rupturas matrimoniales o de pareja lo son de mutuo acuerdo y los progenitores no tienen especial dificultad en acordar el régimen de custodia, visitas, pensiones, vacaciones… en definitiva, todo aquello que afecta a sus futuras relaciones con los hijos menores.

Desafortunadamente, hay muchos progenitores (especialmente en los casos de parejas no casadas) que posponen la regulación de las medidas relativas a los hijos y, ello, porque su ruptura no necesita ser oficializada mediante la correspondiente sentencia de divorcio.

Sin embargo es absolutamente aconsejable regular las medidas relativas a los hijos menores y, ello, por varios e importantes motivos.

El primero y más pragmático de todos es muy simple: para documentar los acuerdos adoptados por los progenitores y evitar que en un hipotético futuro ninguno de ellos pueda alterarlos a su arbitrio o sustraerse a su cumplimiento.

El segundo porque la documentación y aprobación judicial de los mismos son una garantía de su observación y cumplimiento al permitir a los progenitores el acceso al procedimiento de ejecución judicial así como al auxilio, en su caso, de las fuerzas del orden.

El tercero de los motivos es igualmente sencillo y práctico: el testimonio de la sentencia que fija las medidas sirve de prueba de las mismas a todos los efectos (académicos, administrativos, fiscales…) siendo muy sencillo acreditar la situación familiar en cuanto a custodia, visitas, vacaciones y pensiones se refiere.

Por otro lado, el hecho de que las medidas estén documentadas y aprobadas judicialmente no es obstáculo alguno para que los progenitores puedan adoptar, de mutuo acuerdo, decisiones puntuales que modifiquen o flexibilicen su aprobación, contando -para los supuestos de discordia- con unas pautas judicialmente aprobadas que garantizan las relaciones de los progenitores con los hijos de forma ecuánime y beneficiosa para el menor.

Finalmente, porque en muchas ocasiones se deja de lado esta cuestión y es muy frecuente que luego vengan las prisas, por ser necesario por motivos diversos, la regulación judicial de las medidas y es notorio y conocido que nuestros Juzgados y Tribunales, por obvios motivos de sobrecarga de trabajo, no pueden tramitar los procedimientos con la celeridad que a nosotros y a nuestros clientes les gustaría.

Por tanto, no hay excusa para no tramitar el oportuno proceso judicial dirigido a la aprobación de las medidas relativas a hijos de parejas no casadas, procedimiento muy sencillo cuando se tramita de mutuo acuerdo:

Alcanzado el acuerdo por los progenitores, bien en nombre de ambos, bien  en nombre de uno de ellos con el consentimiento del otro,  presentamos ante el Juzgado la demanda acompañada el convenio firmado por ambos progenitores. El Juzgado cita a los progenitores para que en presencia del Letrado de la Administración de Justicia ratifiquen el convenio y, una vez ratificado éste, solicita el oportuno informe al Ministerio Fiscal.  Recibido este informe (salvo que fuera desfavorable en relación con el contenido del acuerdo, lo que muy pocas veces ocurre),  el Juzgado dicta sentencia aprobando el convenio.

juan vives
Últimas entradas de juan vives (ver todo)

Aproximaciones. Comentarios y opiniones sobre cuestiones relacionadas con el Derecho de familia y el Derecho en general. Son meras expresiones de la opinión de su autor. Nunca consejos jurídicos, pues sólo se puede asesorar jurídicamente tras estudiar cada concreto supuesto.

CONSTRUIR